Hacer pan casero sin gluten en casa es una de esas cosas que, cuando las pruebas, ya no quieres dejar. No solo por el sabor, sino por todo lo que hay detrás: elegir bien los ingredientes, dedicarle tiempo y saber exactamente qué estás comiendo. Para mí, hacer pan es una forma de cuidarme y de cuidar a los míos.
Este pan de boniato con soaker de semillas sin gluten es uno de esos panes que merecen su espacio. Un pan de los de verdad, con peso y presencia. En esta ocasión he preparado dos formatos: un pan ovalado grande de unos 1.250 g y otro rectangular más pequeño de 535 g, perfectos para cortar en rebanadas y congelar, y así tener pan casero para muchos días.
El boniato (o batata) es uno de los ingredientes estrella de este pan. Aporta humedad, suavidad y un sabor espectacular, haciendo que la miga quede tierna y jugosa, nada seca. Es ideal tanto para tostadas dulces como saladas, y si le añades un buen aceite de oliva virgen extra, el resultado es simplemente maravilloso.
El boniato se puede preparar perfectamente en el microondas, una opción muy práctica que uso a menudo, pero en esta ocasión lo he asado en el horno. Al hacerlo así, el sabor se intensifica y le da al pan un carácter aún más especial. Además, aprovecho siempre el encendido del horno para asar otras verduras y no desperdiciar calor.
Otro de los puntos clave de esta receta es el soaker de semillas. Si no lo conoces, consiste en hidratar previamente las semillas antes de incorporarlas a la masa. Esto evita que absorban la humedad del pan durante el reposo y el horneado, mejora la digestión y consigue una textura mucho más agradable. El resultado es un pan sin gluten más jugoso, sabroso y con mejor conservación.
Esta semana, con la Semana Blanca en Málaga, muchas familias han tenido la oportunidad de disfrutar de más tiempo en casa, de desayunos tranquilos y de momentos compartidos alrededor de la mesa. Hacer pan en casa puede ser una forma preciosa de aprovechar esos espacios, de aprender juntos, de hablar de alimentación, de paciencia y de la importancia de comer bien. La cocina también educa.
Además, estos días se ha celebrado el Día de Andalucía, una fecha que invita a poner en valor lo nuestro: el gusto por lo casero, el respeto por los productos de calidad y esa tradición tan nuestra de cuidar lo que se cocina. Un pan hecho en casa, con calma y buenos ingredientes, también forma parte de esa manera de entender la vida.
Es verdad que la luz está cara, pero aun así hacer pan sin gluten en casa sigue siendo rentable. Los panes sin gluten artesanos suelen tener precios elevados y los más económicos, en muchos casos, sacrifican calidad e ingredientes. Al final no solo hablamos de dinero, sino de salud. Apostar por un buen pan casero es una inversión a largo plazo.
Las harinas que utilizo son las que suelo tener en casa, y siempre se pueden adaptar según tu despensa. El pan sin gluten es observación, práctica y pequeños ajustes hasta dar con el resultado que más te gusta.
La receta la tengo escrita en papel, como me gusta a mí, con anotaciones hechas sobre la marcha para que no se escape ningún detalle. Es una forma de cocinar pausada, consciente y muy personal.
Este pan de boniato con semillas es más que una receta: es tiempo, cuidado y una manera sencilla de apostar por una alimentación sin gluten de calidad.
Si te animas a hacerlo, ojalá disfrutes tanto del proceso como del primer corte y de cada rebanada que salga de tu cocina.
Pan casero sin gluten, nutritivo, sabroso y hecho con calma ✨
INGREDIENTES (para 2 panes)
*Bol de levadura:
-6 g de levadura seca de panadería
-100 g de agua
-3 g de sirope de agave
*Bol de semillas (soaker):
-15 g de sésamo crudo
-10 g de semillas de lino marrón
-10 g de semillas de lino dorado
-10 g de semillas de amapola
-5 g de comino negro
-5 g de semillas de alcaravea
-10 g de semillas de cáñamo
-150 g de agua templada
*Pie de masa o premasa:
-200 g de harina de teff tamizada
-50 g de harina de trigo sarraceno tamizada
-100 g de harina de arroz integral tamizada
-100 g de almidón de tapioca tamizada
-350g de agua
*Masa:
-180 g de harina de trigo sarraceno tamizada
-60 g de harina de teff tamizada
-115 g de almidón de tapioca tamizado
-20 g de psyllium
-7 g de sal marina
-165 g de boniato asado (peso sin piel), en trozos
-310 g de agua
-15 g de Aove (aceite de oliva virgen extra)
PREPARACIÓN-
Prepare el bol de levadura.
Mezcle la levadura seca con el agua y el sirope de agave. Remueva ligeramente y deje reposar hasta que aparezcan burbujas en la superficie. Reserve. -
Prepare el soaker de semillas.
En un bol, mezcle todas las semillas con el agua templada. Remueva bien para que se hidraten de forma uniforme y reserve. -
Elabore el pie de masa o premasa.
En un bol grande o en el bol de la amasadora (yo uso KitchenAid), ponga todos los ingredientes del pie de masa. Añada el bol de levadura reservado y mezcle con una espátula hasta obtener una masa homogénea.
Tape con un paño de algodón y deje reposar 1 hora y media. -
Prepare la masa final.
Una vez pasado el tiempo de reposo, añada al mismo bol los ingredientes de la masa final en el orden indicado: primero los ingredientes secos, después los líquidos y, por último, el bol de semillas hidratadas.
Amase con la amasadora durante 15 minutos. Si lo hace a mano, ayúdese de una espátula y mezcle bien hasta que la masa esté perfectamente integrada. -
Reposo en moldes.
Reparta la masa en dos moldes, previamente pincelados con AOVE. Dé unos golpes suaves sobre la encimera para eliminar posibles burbujas de aire y alise la superficie con una brocha untada en un poco de AOVE.
Tape los moldes con un paño de algodón y deje reposar 3 horas en un lugar cálido y sin corrientes de aire. -
Precaliente el horno.
Precaliente el horno a 200 ºC, colocando en la parte baja un molde con agua para generar vapor. Si lo desea, puede aprovechar para asar al mismo tiempo boniatos, verduras u otros ingredientes. -
Horneado.
Hornee los panes a 180 ºC durante 60 minutos. Pasado este tiempo, apague el horno y deje los panes dentro 10 minutos más con la puerta cerrada. -
Enfriado.
Saque los moldes del horno, espere unos 10 minutos y desmolde los panes sobre una rejilla.
Es importante dejar que enfríen completamente antes de cortarlos. A mí me gusta esperar hasta el día siguiente para disfrutar plenamente de la textura y el sabor.
*Nota final
Con estas cantidades salen dos panes:
-uno ovalado de aproximadamente 1,250 kg
-otro rectangular de unos 535 g
Perfectos para cortar en rebanadas y congelar.





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